Gazpacho capresse

Casi recién llegada a Barcelona me convida una amiga cubana a almorzar. Fuimos a un restaurante del pueblo donde vivíamos, un típico local como tantos otros donde suelen servir comidas (almuerzos para los latinos). Creo recordar que estábamos haciendo algún trámite y nos pilló la hora del almuerzo y decidimos recalar allí. Como dirían mis compatriotas, era hora de «matar el hambre» así que allí nos quedamos.
En España, en este tipo de sitios, suelen tener un menú fijo con un primer, un segundo y a veces hasta un tercer plato. Te dan la oportunidad de escoger entre dos o tres primeros platos, dos o tres segundos, y así sucesivamente.
Una de las cosas más chistosas y hasta desafiantes que te pueden pasar al llegar nuevo a un país, es que, aunque se hable el mismo idioma, a veces no entiendes mucho lo que te dicen o lo que lees. Y con aquel sencillo menú me pasó algo así.
Veo que una de las opciones de primer plato era algo que se llamaba Gazpacho. Hasta ese momento al único Gazpacho que yo conocía era el personaje de un dibujo animado que solían poner en Cuba cuando yo era niña (española la serie obviamente). Le pregunto a mi amiga qué es eso y me dice que es una sopa fría, que la pruebe que es buena y me va a gustar.
Como buena recién llegada que le gusta probar de todo no me lo pensé dos veces y le hice caso a mi amiga. Antes de que llegara el plato a la mesa ya en mi mente iba haciendo cábalas de cómo sería, a qué sabría y sobre todo me fui mentalizando para aquel concepto de «sopa fría», cosa que viniendo de Cuba y habiendo pasado por Chile era totalmente nuevo para mí ya que todo lo que fuera sopa mis órganos de los sentidos lo habían asociado, hasta ese momento, a algo caliente.
Llega el plato y por más que me había preparado psicológicamente pues aquello igual me sorprendió, ya que no sólo era fría, sino que la sopita traía hasta trocitos de hielo! La verdad me pareció muy raro aquello al principio, pero esa sensación se esfumó cuando al fin probé la sopa y mi paladar quedó además de sorprendido, encantado.
Total, que el gazpacho estaba buenísimo, fue un plato que me gustó desde el minuto 1, y que luego me pedía una y otra vez en los lugares que iba, porque además, al ser una receta bien casera pues cada gazpacho tiene su toque particular, que le da el cocinero obviamente (hay lugares donde por ejemplo le ponen los trocitos de hielo y otros donde simplemente te lo sirven bien frío)
Es un plato que se suele comer en verano, como entrante. Ya se que me lee mucha gente del hemisferio norte y que estamos en otoño y muchos empezando a sacar abrigos y van a pensar  ¿WT…Sopa fría?, pero es que también hay gente que me lee del Sur del Mundo que están felizmente entrando en verano y que una sopita fría como esta no les va a venir mal. Así como muchos amigos que como yo viven en este eterno verano a los cuales un gazpachito les sentará también fenomenal.
Así que seas del Norte o del Sur (o del Medio:-), atrévete con este plato, estoy segura de que como a mí, te va a encantar.
La receta es andaluza, que es de donde es el Gazpacho. Tengo la suerte de tener una amiga sevillana a la que mucho aprecio y a la que un día le pregunté cómo se preparaba el gazpacho, así que gracias a sus consejos y orientación, queda la mar de bueno. Yo le he dado mi aportación incorporando mozarella que hace muy buena mezcla y además un guiño a la ensalada capresse de los italianos y gracias a lo cual lo hemos llamado:

Gazpacho Capresse:

Ingredientes:
6-7 tomates bien maduros (pueden ser de pera o de los de ensaladas, pero que estén maduritos)
1 pepino no muy grande
pimiento verde (un trozo no muy grande)
aceite de oliva
vinagre
sal
queso mozarella o queso burrata.


Preparación:

Lava y corta los tomates en trozos que la licuadora pueda picar bien.
Pela el pepino y córtalo en trozos.
En la licuadora entonces añades tomates, pepino y el trozo de pimiento. Depende de cuánto te guste el vinagre añades un par de cucharadas. Incorpora sal a gusto.
Licúalo todo y prueba, si es necesario corrige el vinagre y la sal. Vuelve a licuar.
Para incorporar el aceite tienes dos opciones: 1- lo incorporas al gazpacho ya listo y lo mezclas con una varilla, o 2- lo incorporas a la licuadora y lo licúas allí. ¿Cuál es la diferencia? Si lo añades y lo licúas en la batidora el aceite va a emulsionar y el gazpacho quedará ligeramente más espeso y de un color un poco más claro. Al añadirlo y mezclarlo en el gazpacho ya listo con una varilla el gazpacho conserva su color original y queda un poco más líquido. De ambas maneras está buenísimo.
Sirve en un plato de sopa y ponle en el medio una bola de queso mozarella (o burrata). Le puedes poner unas hojas de cilantro o de menta si le quieres dar un toque fresco, así como un chorrito de aceite de oliva por encima de todo.

Tips:
-Si quieres, le puedes quitar la cáscara al tomate, pero si te da pereza no te preocupes, se la puedes dejar perfectamente ya que aporta sabor y además antioxidantes.
-Si eres de los que no te gusta el pepino puedes sustituirlo por melón (para los cubanos que asociamos el melón a la sandía roja, en este caso me estoy refiriendo al melón que es como verde blancuzo, que es el comúnmente se conoce como «melón» en todos lados) Ya les dije que a veces aclararse con el lenguaje es un lío, aunque seguimos hablando supuestamente el mismo castellano 🙂
-Para los que están con abrigos puestos les cuento que existe una receta de Gazpacho de Invierno. Googlea googlea, que seguro la encontrarás.

El ingrediente estrella de hoy:

Aceite de Oliva: El aceite de oliva goza de buenísima fama dadas sus propiedades nutricionales que de seguro son muy bien conocidas por todos. Es un ingrediente por excelencia de la dieta mediterránea. Ideal para ensaladas, aunque en países como España es el aceite que lleva la voz cantante en todo tipo de preparación. Así la variedad de la aceituna y la región de donde provenga así el sabor del aceite. En España, lo del aceite, es todo un show. El aceite de oliva es una gozada para el paladar y las olivas un regalo maravilloso de la naturaleza que los humanos hemos sabido aprovechar bien, sobre todo por allá por el mediterráneo. En mi cocina: ¡un imprescindible!

 

Author: Sandra

Soy una mezcla de 6 países, muchísima gente y un montón de experiencias. A mixture of 6 countries, too many people and a lot of experiences. La Habana. Santiago de Chile. Barcelona. Valencia. Bogotá. Mexico DF. Miami.

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