Guiso de garbanzos con verduras

Aquello de comer carne en Cuba se puso bastante difícil durante algunos años (y hablo en pasado pues hace ya mucho que dejé el terruño así que no me aventuro a decir cómo es ahora mismo el asunto)
La cosa es que en los años 90, en el llamado Período Especial (que en teoría sigue hasta el día de hoy) desaparecieron del mapa varios alimentos, por no decir que muchísimos! Y la carne de res, creo que fue pionera en el arte de desaparecer. Fue abanderada y mágicamente fue guiando a muchos de sus partners, de modo que en una cocina o refrigerador cubano era bastante difícil de encontrar la carne, el pollo, el pescado, la mantequilla, o por ejemplo la leche, conviviendo juntos como lo habían hecho antes.
Creo que de ahí nos viene a los cubanos el ansia por la carne. Si ya los latinos en general somos bastante carnívoros (lo cual pude comprobar en España, Chile, México y Colombia), pues imaginen que de la noche a la mañana te quiten de tus opciones la carne casi del todo.
En ese momento ni sabíamos lo que era ser vegetariano o vegano, y por supuesto a nadie se le pasaba por la cabeza. Pero como sustituto de la carne empezaron a proveernos de productos cuyos nombre ni digo porque solo existieron en Cuba. Eran inventos «enriquecidos» por fuentes de proteína vegetal como la soya. Un espectáculo, por decirlo de manera fina. La intención quizás era buena, pero el resultado daba pena. Cual de todos sabía peor!
Da igual si venía con formato de carne molida, de hamburguesa o de salchicha, aquello sabía a rayo. Chapeau para las madres y padres cubanos que se fajaban con semejantes inventos para con el arte de cocinar intentar quitarle o rebajarle un poco ese sabor.
Cuento corto, a los cubanos nos gusta la carne, y habrá vegetarianos si, y veganos, que no tiene nada de malo, pero el que salió de Cuba en pleno período especial hacia un país con carne (es decir cualquiera) estoy segura de que en su primer año le fajó a la carne como nunca antes, y se desquitó por todos los años (en que nos la racionaron o que estuvimos sin ella), y además de eso, aprovechó para resetear el paladar de aquellos sabores de sospechoso origen. Ctrl-Alt-Del
Lo increíble de todo esto es que hoy, casi unos 20 años después, yo, que no soy vegetariana ni vegana, y que sí soy cubana, esté haciendo un plato sin ninguna proteína animal, y que además lo disfrute como plato único como si me estuviera comiendo un bistec de aquella primera época del exilio.
Esta receta, ha sido producto por un lado, de las prisas. He llegado corriendo con poco tiempo para cocinar y he sacado cuanta verdura he visto en el refri y he empezado a cortar mientras puse a ablandar unos garbanzos que ya tenia en remojo. Y por otro lado, esta receta es la viva muestra de que hasta el paladar evoluciona (y la mente también). Y sin quitarle mérito a un bistec, igual se da cuenta uno de que hay muchas fuentes de proteína vegetal que son bien ricas y que perfectamente alguna vez a la semana (o todas las que quieras) puedes comer sin carne (y sin esa ansia de años pasados)
Este platillo es también la demostración de que mi período especial empezó realmente cuando dejé Cuba y tuve la oportunidad de conocer nuevos sabores, nuevas preparaciones y nuevos ingredientes.
Te lo dejo entonces, para que lo pruebes, Ah!, y si te gusta la carne, también le puedes poner un poquito 🙂
Guiso de garbanzos con verduras
Ingredientes:
-1 Taza de garbanzos escurridos (pueden ser de bote)
-Brócoli (unos 4 ó 5 arbolitos)
-cebollino (2 tallos)
-1 calabacín no muy grande
-2 zanahorias pequeñas
-3 tallos de Apio
-4 ó 5 Tomates cherries
-Sal a gusto
-Orégano
-Queso de gratinar
-Aceite de oliva
Preparación:
Si usas los garbanzos de bote ya los tendrás listos para el momento de usarlos, sino, ablanda los garbanzos en una olla rápida por 30 minutos (si los has puesto en remojo, si no los has puesto en remojo el tiempo será mayor). Reservar
Corta en brunoise el calabacín y la zanahoria. El apio y el cebollino en rodajitas y el brócoli y los tomates cherrys en cuartos. Reservar.

En una sartén que tenga profundidad pon un chorro de aceite de oliva y añade toda la verdura menos los tomates. Condimenta con sal y orégano. Deja rehogar a fuego mediano y con tapa hasta que se cueza, moviéndolo de vez en cuando, unos 10-15 minutos. Luego añade los tomates y deja unos 4-5 minutos más. Rectifica sal si es necesario. Añade entonces los garbanzos y mezcla todo con cuidado, déjalo a fuego bajo unos 3 minutos más. Una vez listo, y justo antes de servir, y estando caliente, espolvorea por encima un poco de queso para gratinar (si vas a llevar la olla a la mesa lo haces en la misma olla, sino, en el plato directamente después de haber servido cada ración).

Tips:
-Si vas a ablandar los garbanzos vigila que no te queden demasiado suaves para que no se te deshagan mientras mezclas todo.

El ingrediente estrella de hoy: Los garbanzos.
Buena fuente de proteínas. Hidratos de carbono de absorción lenta. Contiene mucha fibra por lo que es un alimento muy saciante. Ayudan tanto a la proceso digestivo como a la salud cardiovascular. Los garbanzos son un buen ejemplo de que no debemos centrarnos únicamente en el aporte calórico de un alimento, sino en la calidad nutricional del mismo. Así que hazle un hueco en tu dieta, ya que se lo ha ganado por méritos propios.

 

Author: Sandra

Soy una mezcla de 6 países, muchísima gente y un montón de experiencias. A mixture of 6 countries, too many people and a lot of experiences. La Habana. Santiago de Chile. Barcelona. Valencia. Bogotá. Mexico DF. Miami.

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