Pincho de tortilla


Hace unos pocos días se celebró el día de la tortilla de patatas y desde entonces me dio antojo de hacer una. Es un platillo que por más que es sencillo me llevó tiempo aprender. A pesar de haber vivido en Barcelona y en Valencia las tortillas que preparaba en casa nunca me quedaban igual de buenas que las que me comía de la autoría de algún autóctono de la madre patria. Y es que las cosas como son: a los que no hemos nacido con semejante invento a la vista desde el día uno de nuestra existencia pues no nos queda más remedio que aprender.

La gracia de platillos tan tradicionales como éste es que cada tortilla es diferente a la otra, cada uno le pone su toque, algunos la prefieren con cebolla, otros sin, otros le añaden más ingredientes aparte de los únicos tres que en teoría debe llevar: papas, huevos y cebollas. Hay también quien la prefiere bien cocida, lo cual a la vez puede ser motivo de disgusto para otros muchos, sobre todo si vives en Betanzos. Incluso las tortillas preparadas por una misma persona pueden ser distintas, ni todos los huevos pesan lo mismo, ni todas las patatas son iguales, ni la cocción de la cebolla y las propias patatas queda siempre igual. La intención de esta receta es hacer hincapié en esos detalles.

Ingredientes:
(para 4 personas)

  • 4-5 patatas de medianas a grandes (si son chicas pues el doble de cantidad) *ver tips
  • 4-5 huevos
  • 1 cebolla
  • sal al gusto
  • aceite de oliva para freir
  • 1 Barra de pan

Preparación:

  • Pela y corta la cebolla a la mitad, y de ahí en rebanadas que te deben quedar en semicírculos de unos 2-3 mm de grosor.
  • En una sartén por un chorro de aceite y pon la cebolla a fuego bajo a cocer. Muy importante que se haga con calma y sin llegar a dorarse. Se puede tapar, y se le puede poner una pizca de sal que ayuda que a la cebolla comience a «sudar» y cocinarse lentamente en sus propios jugos.
  • Pela las patatas y cortalas a la mitad primero y luego en semicírculos de unos 3-4 mm de grosor.
  • En una cazuela honda pon aceite suficiente para freir las patatas. La cocción de las patatas es importante, tampoco deben dorarse, sino cocinarse lentamente en aceite. Te quedarán unas patatas cocidas pero no doradas, vigila atentamente cuando logren este punto, y estáte pendiente de que el aceite no se caliente demasiado, la idea es que se cocinen con el aceite a temperatura baja, lo que se llama confitar.
  • En un bowl bate 4 huevos y añades la cebolla y las patatas cocidas y escurridas, pon sal a gusto (mi recomendación es que pongas un poco más de lo normal pues la cebolla endulza la preparación con su sabor). Mezclas todo bien y valora si te admite un huevo más. Si ves que hay muchísima patata y casi no hay líquido del huevo batido pues le pones otro huevo. Deja reposar la mezcla un rato y si es necesario corrige sal.
  • En una sartén de 20 cm de diámetro pon un chorro de aceite a calentar y riégalo bien por su superficie, cuando esté caliente añade la mezcla y distribuye bien en toda la sartén. Con una espátula o lengua poco a poco podrás ir despegando los bordes. Has de mantener el fuego alto hasta que veas que la tortilla se está dorando. Cuando esto haya sucedido lo más probable es que el interior de tu tortilla esté aún crudo. Eso es correcto! Enseguida vira tu tortilla con la ayuda de un plato y con la misma espátula la devuelves a la sartén con cuidado, Y aquí viene el detalle de cuán cocida te gusta. Si te gusta poco hecha le das un golpe de fuego alto hasta que se dore y la sacas enseguida para asegurarte de que el interior esté como quieres. Si te gusta más cocida pues una vez dorada le bajas el fuego y la mantienes ahí hasta lograr el punto de cocción deseado. Mientras más tiempo por supuesto más cocción.
  • Sácala de la sartén, sirve a tu gusto o con el acompañante de preferencia, pero también puedes agarrar una barra de pan o un baguette, cortarlo en rebanadas, y poner trozos de tortilla encima y te armas un delicioso pincho de tortilla como el de la foto. Con eso, unas aceitunas y una cerveza hasta puedes sentir que has viajado a España en un bocado. Enjoy

Tips:

  • Es importante respetar el orden. La cebolla, si se quiere cocida correctamente, lleva su tiempo. Por increíble que parezca la cebolla es de las cosas más difíciles de cocer si se quiere en el punto perfecto. Importante no dorarla, ya que eso le cambiaría el gusto a tu preparación.
  • Las patatas, oh las benditas patatas! Pregunta más que frecuente y también más que relevante: qué tipo de patatas usar? Y sí, es importante. Como se que me leen desde distintas latitudes y que la variedad de patatas que hay en un sitio no necesariamente es la que hay en otro pues el tip que puedo dar es que sean papas de las que NO se deshacen cuando se cuecen. Es decir, hay papas buenas para guisos, esas que espesan las salsas y que absorben sabor. Pues esas no! Tienen que ser patatas «nuevas», las que son más firmes y que no se desbaratan. De todos modos les dejo con este link de El Comidista, que es todo un tratado sobre patatas y variedades de las mismas, y que seguramente también ayudará.

El ingrediente estrella de hoy:

  • La paciencia. Sí, la paciencia. Vigilar los detalles, los tiempos y las cocciones. 😉

Autor: Sandra

Soy una mezcla de 6 países, muchísima gente y un montón de experiencias. A mixture of 6 countries, tons of people and a lot of experiences. La Habana. Santiago de Chile. Barcelona. Valencia. Bogotá. Mexico DF. Miami.

2 pensamientos

  1. Nunca he hecho tortilla de patatas…. pese a que me encanta. Me sorprendió que las patatas estén confitadas! Me dieron ganas de hacer una…. justo hoy me llega una bandeja de huevos de campo. Te cuento como e sale 🙂
    ahhh… y bienvenidos tus post. Con pandemia has posteado mucho menos.

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