Plátano a la mediterránea

Me cuenta mi mamá que cuando yo no había nacido hubo una etapa en Cuba donde la única vianda que se encontraba era el plátano macho (que no es lo mismo que el plátano fruta por cierto).  Dice que había que ponerse creativo y que los bebés de entonces en vez de puré de malanga u otra cosa, pues se les daba sopa o crema de plátano. Al cubano es que a creativo no le gana nadie.
En Cuba no era raro que las cosas se pusieran «de moda», por no decir que desaparecían otras. La cosa es que era normal que llegaran «las épocas» de la malanga, o la papa, o el mamey, la fruta bomba (papaya), los mismos plátanos y cuanta cosa hay. Era por temporadas, aunque obviamente también tuvimos épocas bastante creativas donde aparecían ciertos productos por el simple hecho de que se ponían de moda ciertas técnicas en el cultivo de los mismos. Y el plátano fue uno de ellos. Que levante la mano el cubano que no sepa lo que es un «plátano microjet». Pero mejor no sigo por ahí, que esa es otra historia.
La realidad es que a los caribeños el plátano nos viene casi en el ADN. A cualquier país del Caribe que vayas encontrarás plátanos. Los hay de muchas variedades, el plátano fruta, ese que conocen todos y que además tiene otras variantes como el manzano, el banano, etc. No puedo dejar de mencionar los plátanos de canarias, sí, de las Islas Canarias, que son muy ricos y que nada tienen que ver con una banana común y corriente (cosa que me hizo ver y aprender una yaya/abuela en un supermercado de España una vez)
Los plátanos de freir es otra historia, para los caribeños es muy común pero si te vas a Sudamerica anda a ver caras mirándote con gesto de duda cuando te ven en el supermercado comprándolos. Para ellos el plátano fruta es el único plátano. That’s it! Indescriptible la cara casi de asco que te ponen cuando te ven comiendo un plátano fruta acompañando un plato de arroz, frijoles y carne. Eso es difícil de compilar por aquellos lares. Pero para nosotros es lo más normal del mundo,  es herencia de nuestros abuelos, que nos ponían un platanito acompañando la comida «porque así te la comes mejor». Que buenos recuerdos.
Así las cosas, en el Caribe el plátano de freír es un must en cualquier cocina. Qué sería de los cubanos sin unos plátanos maduros fritos, o unos tostones. Mención aparte para el patacón o tostón de los colombianos, cuya versión le gana con diferencia a cualquier otra que puedas probar. Los del restaurante Andrés Carnes de Res de Chía, en las afueras de Bogotá, son outstanding sin dudas, hasta se inventaron una máquina especial para prepararlos. No te pierdas el proceso de elaboración. Seguro se te hace la boca agua.

En fin que la receta de hoy es de plátanos, pero esta vez son plátanos de freír pero ya maduros. Ya sabes, esa típica situación de que te ves con productos madurando en tu cocina y es como un conteo regresivo, cada día los miras y piensas «mañana sí o sí los tengo que usar». Eso me pasó con estos plátanos, que el «mañana» se fue alargando hasta que ya los plátanos casi me hablaban, así que me decidí por fin a hacerlos, sin tener mucha idea de qué iba a pasar, y esto salió:

Plátanos a la mediterránea

 
Ingredientes:
3 plátanos de freír bien maduros
un puñado de tomates secos
2 cucharadas de queso para gratinar
una pizca de za’atar (especia)
aceite de oliva

Preparación:
Corta los plátanos en rueditas y cocínalos al vapor. Los puedes hervir también pero es preferible al vapor pues conservarán más el sabor y no se te cargarán de agua.
Una vez listos sírvelos en un recipiente bonito y aprovechando que están bien calientes esparce sobre ellos el queso y deja que con el propio calor gratine encima de los plátanos. Añade también los tomates secos cortaditos por encima de todo lo anterior. Y por último espolvorea una pizca de zaa’tar encima de todo. Un chorrito de aceite de oliva, y listo. Lo puedes poner de guarnición con carnes o pescados.
¡Buen provecho!

Tip:
-También lo puedes preparar con plátano pintón. La idea es prepararlo con el plátano cuando está ya madurando para que su sabor dulce contraste con el salado y el acido del queso y el tomate.
-Una vez los plátanos tengan todo encima los puedes también meter en el horno con la función gratinar unos 2-3 minutos, el queso te quedará doradito y apetitoso. Asegúrate antes de haberlos servido en un recipiente para horno.

El ingrediente estrella de hoy: El Za’atar
Es básicamente una mezcla de especias entre las que se encuentra el orégano, el tomillo y la albahaca entre otras. Como toda mezcla tiene sus versiones. Hay algunos que tiene semillas de sésamo, y según la región o país las mezclas van cambiando. Proviene del Oriente Medio. Lo puedes encontrar en tiendas de especias, en farmer’s market y hasta en Amazon. También lo puedes preparar en casa. El Sr. Google te ayudará a encontrar mil formas de prepararlo. Es muy versátil, viene bien con muchas cosas, y desde que lo tengo no paro de usarlo.

 

Author: Sandra

Soy una mezcla de 6 países, muchísima gente y un montón de experiencias. A mixture of 6 countries, too many people and a lot of experiences. La Habana. Santiago de Chile. Barcelona. Valencia. Bogotá. Mexico DF. Miami.

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