Pulpo a la gallega, a mi manera

A comer se aprende. Period.
Como todo en la vida a comer también se aprende. Cuando somos niños el abanico de alimentos que consumimos no tiene nada que ver con el que comemos de adultos, y eso en parte tiene que ver, con ese aprendizaje.
Lo que comas dependerá del lugar geográfico donde vivas, de los recursos que tengas, de las alergias que probablemente te limiten, y hasta de lo aventureros que sean los que te den de comer. Es por eso que en Japón por ejemplo comen pescado crudo, en México grillos fritos, o en Chile piure como si aquí en el caribe nos estuviéramos comiendo un flan.
Cuando yo era pequeña, y gracias a que mi abuelo era asiático, pues fuí expuesta a alimentos que reconozco que la mayoría de niños en Cuba no consumía. Al menos no de manera habitual. Uno de esos eran los calamares. Cuando a la mayoría de los niños de mi edad le daba grima consumir semejantes bichos, a mi en cambio me encantaban. Los calamares que preparaba mi abuelo además eran de enmarcar.
Al Pulpo le conocí de verdad en España. He de reconocer que en todos los sitios que he estado me he aventurado a probar cosas autóctonas, a veces más, a veces menos, pero siempre he querido y he tenido la curiosidad por probar ingredientes del sitio en donde estoy.
España es el segundo productor de Pulpo por cierto, solo superado por Japón. Dicho eso, ya se pueden imaginar la cantidad de pulpo que se consume. En los últimos tiempos además está de moda, por lo simple de su preparación, por lo saludable, por el tirón turístico y porque está la verdad buenísimo.
Hay que decir y dejar claro que hay una diferencia abismal entre el pulpo que te comes en España, sobre todo el que es de Galicia, y el que te comes en el resto del mundo. Nada que ver el sabor y la textura. Así que si vas por la madre patria, no dejes de probar el pulpo de allá. Ojo eso sí, porque con el boom que tiene el producto últimamente también ocurre que hay sitios donde te ponen supuestamente Pulpo pero no lo es. Hay un animalito relativamente similar que se llama Pota, bastante más barato que el Pulpo y cuyas características, aunque en apariencia parecieran las mismas, pues no lo son. Si no quieres que te pasen gato por liebre puedes consultar este artículo donde te explican las diferencias entre ambos.
Cocinar el pulpo tiene su cosa. Cada maestro tiene su librito y trucos verás miles. También lo puedes comprar ya cocido que lo hay, y te quitas el marrón de encima, aunque muy difícil no es que sea.
Pulpo a la gallega a mi manera:
 
Ingredientes:
-un pulpo
-papas de guarnición
-pimentón de la vera
-aceite de oliva virgen extra
-escamas de sal
-1 cebolla
-1 hoja de laurel
-granos de pimienta
Preparación:
Lo primero que hay que saber es que el pulpo se debe congelar antes de elaborarlo. Ya que esto rompe las fibras musculares, y es la única manera en que se logra que quede tierno.
Asumiendo que el pulpo ya lo comprarás limpio y quizás ya congelado pues lo que debes hacer entonces es cocerlo.
Para ello debes poner una cazuela grande de agua con la cebolla, el laurel y la pimienta (no sal). Apenas el agua rompa a hervir se «asusta» el pulpo tres veces sumergiéndole en agua mientras lo sujetas por la cabeza. Hay varias teorías al respecto de por qué se hace eso pero la realidad es que es solo con fines estéticos para que los tentáculos queden rizados ( dicho por un Chef de Le Cordon Bleu, que no me lo he inventado yo eh). Una vez hecho esto se deja dentro del agua en cocción hasta que esté listo. El tiempo de cocción dependerá del tamaño del pulpo. Por lo general por cada kilo de pulpo serán unos 18 minutos aproximadamente.
Una vez listo lo puedes dejar reposar en su misma agua de cocción.
Si lo compras ya cocido pues lo que yo hago para calentarlo es ponerlo al vapor. Una vez caliente lo cortas y lo sirves encima de las patatas que te explicaré a continuación.
Lo típico es poner el pulpo sobre patatas cachelos que se han cocido previamente. Yo el día que lo hice tenía la suerte de contar con unas papitas de guarnición, de la variedad de las pequeñitas, de colores, que además quedan muy chulas en el emplatado. Así que me aventuré a usarlas para esta preparación aunque nunca lo había visto así.
Para cocerlas usé también la cocción al vapor para conservar mejor su sabor y su textura. Una vez listas serví patatas y pulpo ya cortado en rodajas en una tabla de madera y encima le puse un buen chorro de aceite de oliva, pimentón de la vera y sal en escamas. Un buen trozo de pan, un buen vino, y a triunfar!
Tip:
Puedes hacerlo con las patatas que tengas a mano. Simplemente las hierves, las sirves, y encima le pones el pulpo y todo lo demás que he explicado antes.
El ingrediente estrella de hoy:
El Pulpo.
Además de rico y fácil de hacer, es un alimento muy sano y tiene un alto aporte de proteínas en comparación con otros de sus parientes del mar. Aporta además poco colesterol y pocos hidratos de carbono. Dato curioso: tiene 3 corazones!

Author: Sandra

Soy una mezcla de 6 países, muchísima gente y un montón de experiencias. A mixture of 6 countries, too many people and a lot of experiences. La Habana. Santiago de Chile. Barcelona. Valencia. Bogotá. Mexico DF. Miami.

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